La evolución de la ingeniería agronómica en Argentina está intrínsecamente ligada al desarrollo de sus instituciones representativas. La Federación Argentina de la Ingeniería Agronómica (FADIA) surge como respuesta a la necesidad de nuclear a los profesionales del sector bajo una estructura de carácter nacional que garantice la defensa y jerarquización del ejercicio profesional.
El origen de la organización se remonta a la década de 1970 con la creación de la Federación Argentina de Asociaciones de Ingenieros Agrónomos (FADAIA). Durante ese periodo, la actividad se concentraba en asociaciones de provincias como Córdoba, La Pampa, Santa Fe y Buenos Aires.
A partir de la década de 1980, se registró un incremento sustancial en el número de profesionales de la ingeniería agronómica. Este crecimiento motivó la agrupación de los colegas en favor de un ejercicio responsable de la profesión, lo cual derivó en la formación de Colegios y Consejos profesionales respaldados por sus respectivas legislaciones provinciales.
De este proceso de maduración surge la iniciativa de crear una entidad nacional que integre a las Asociaciones, Centros, Consejos y Colegios provinciales de todo el territorio. En octubre de 1994, en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa, se elaboró el Acta de intención de creación de la FADIA.
La constitución formal de la entidad se concretó el 18 de marzo de 1995 en Santa Fe. En dicha oportunidad se aprobó el Estatuto de FADIA y se designó a la primera Junta Ejecutiva, estableciendo de manera definitiva la fecha fundacional de la Federación.
Como Entidad Civil de bien público y sin fines de lucro, la FADIA está conformada por las organizaciones representativas de la ingeniería agronómica del país. Cada miembro mantiene su autonomía funcional dentro de su jurisdicción provincial, armonizando sus acciones con los fines y resoluciones dictadas por la Federación a nivel nacional.
Se aprueba el estatuto de la FADIA
La profesión del Ingeniero Agrónomo conlleva un compromiso ineludible con el interés y la seguridad pública. Por este motivo, mediante la Resolución número 254/03 del Ministerio de Educación de la Nación y en concordancia con la Ley Nacional de Educación Superior número 24.521, se declaró de Interés Público a la Profesión de Ingeniero Agrónomo.
Esta distinción jerárquica se fundamenta en dos ejes centrales para el desarrollo del país: la preservación del medio ambiente y la seguridad y calidad alimentaria de la población. Estas responsabilidades sitúan al profesional frente a desafíos éticos y técnicos de gran relevancia social.